SUEÑO NORMAL Y PARASOMNIAS INFANTILES

Autor(a): Dra. Mayide Abiantún R., Residente Medicina Familiar Mención Niño PUC
Editor(a): Dra. Pamela Rojas G., Docente Departamento Medicina Familiar PUC

INTRODUCCIÓN

El sueño es un estado conductual reversible caracterizado por una disminución en la respuesta e interacción con el medio ambiente. Es un tiempo en el cual el cuerpo y la mente descansan, sin embargo, paradójicamente, es donde existe mayor actividad neurológica (1).

SUEÑO NORMAL

El ciclo Sueño/vigilia y la cantidad de sueño que requiere un niño sueño son muy variables entre una persona y otra, y están determinados fisiológicamente por su edad, desarrollo, y por los horarios establecidos en cada familia (1).
A distintas edades podemos considerar como un sueño normal (2):

  • Recién nacido sano: puede despertarse frecuentemente, gemir o tener actividad muscular, pero si el ambiente es tranquilo, cómodo, y no se le molesta, vuelve a dormirse fácilmente.
  • Lactante: La cantidad de veces que el lactante se despierta en la noche depende de su edad cronológica y tiene tendencia a disminuir entre los tres y los seis meses de vida para luego vol­ver a incrementarse entre los nueve y los doce meses. Este aumento coincide con el período del desarrollo psico-social en el que se produce la angustia de separación.
    A los 3 meses los lactantes duermen más tiempo durante el día pero todavía pueden despertarse varias veces en la noche. Recién cerca de los 6 meses  se establece el patrón diurno – nocturno de sueño.
  • 5 años: los niños ya son capaces de permanecer hasta 12 horas en vigilia incluso sin necesidad de siesta.
  • Edad escolar: los niños alcanzan un promedio de 10 horas de sueño.
  • Adolescencia: variable, promedio 8 a 9 horas de sueño.

La Tabla 1 resume las horas de sueño esperable para un niño según su edad.

Tabla 1. Variabilidad de la duración del sueño en niños por grupo de edad.

Categoría y Edades

Promedio de horas de sueño diario

Recién Nacidos

16-20

Infantes (0-1 año)

13-15

Niños pequeños y preescolares

11-12

Escolares (6-12 años)

10-11

Adolescentes (13- 18 años)

 Fuente: Adapatado de: Quevedo, A. Trastornos del Sueño más frecuentes en los niños. (2001). CCAP. 3-15.
Para permitir un sueño adecuado es útil recordar algunas recomendaciones para una correcta

Higiene del Sueño (3, 4):

  • Propiciar un lugar oscuro y silencioso para que el niño pueda relajarse.
  • Mantener un mismo horario de sueño el cual debe responder al número de horas requerido por el niño.
  • Evitar aparatos electrónicos dentro de la habitación (televisión, juegos de video, etc.)
  • Evitar estimulantes como cafeína, alcohol y nicotina antes de dormir.
  • Evitar comer 2 horas antes de dormir.

SUEÑO PATOLÓGICO

Los trastornos del sueño se refieren a un amplio número de condiciones caracterizadas por una inadecuada calidad y/o cantidad del sueño (5). Los trastornos del sueño tienen una prevalencia cercana a un 20- 50% en preescolares y hasta un 40% en Adolescentes (6).

Es de gran importancia identificar los trastornos del sueño ya que pueden llegar a comprometer el crecimiento y desarrollo infantil; el humor, conducta, memoria, y atención de los niños; y porque son un estresor familiar importante (6)
Podemos clasificar los principales trastornos del sueño en:

  • Parasomnias: Afectan la transición entre el sueño/despertar (7).
  • Disomnias: Afectan la cantidad, calidad y tiempo del sueño.(7)

Las Parasomnias son los trastornos del sueño más frecuentes en niños y a éstas nos referiremos en este artículo. Las Parasomnias más frecuentes en este grupo etáreo incluyen las pesadillas, terrores nocturnos y el sonambulismo.

1.- Pesadillas: Se caracterizan por aparecer en el último tercio de la noche y porque al despertar el niño recuerda lo sucedido.

Las pesadillas tienen un peak a los 9 años de edad y tienden a disminuir en frecuencia entre los 10-12 años (8). No se asocia a antecedentes familiares y entre los factores que pueden desencadenarlos se encuentra la privación de sueño, ansiedad, estrés y medicamentos (6).

Respecto a su tratamiento habitualmente se indica: tranquilizar a los padres, disminuir el estrés, y optimizar la higiene del sueño.

2.- Terrores Nocturnos: Se manifiesta por conductas de intenso miedo que suelen aparecer en el primer tercio de la noche. Se diferencia fácilmente de las pesadillas en que al despertar el niño no recuerda lo sucedido.

Tienen una prevalencia del 1%- 6,5% en la niñez y de 2,5% en jóvenes de15 años y más. Su edad de presentación habitualmente es entre los 4 y 12 años de edad.

Los terrores nocturnos se presentan en niños con antecedentes familiares. Existen factores que pueden predisponer o desencadenar terrores nocturnos entre los que se encuentran la privación del sueño, dolor crónico, convulsiones y ruido del ambiente (6).

Los terrores nocturnos no se han asociado a psicopatologías pero sí a sonambulismo (6), por esto es importante tranquilizar a los padres y explicar que son situaciones autolimitadas en el tiempo y que ceden habitualmente después del inicio de la pubertad.

Entre las recomendaciones de manejo destaca intentar identificar el momento de los episodios y anticiparse, levantando al niño 15 a 30 minutos antes durante 2 - 4 semanas (6).

3.- Sonambulismo: consiste en la ambulación durante el sueño con un estado de conciencia alterado o un juicio deteriorado. Durante el episodio el niño presenta los ojos abiertos y pueden llegar a realizar actos bizarros. En algunos casos existen antecedentes familiares de sonambulismo.(6)

La prevalencia del sonambulismo es de 3-5%, sin embargo, entre el15 y el 40% de los niños al menos una vez en su vida caminan dormidos. Tiene un peak entre los 4-8 años (6)

Entre los factores que pueden desencadenar un sonambulismo se encuentra: privación del sueño, síndrome de apnea obstructiva del sueño, y fiebre. El diagnóstico es clínico y se realiza con una historia clínica completa y detallada (6).

El tratamiento del sonambulismo se centra en una correcta higiene del sueño, en la seguridad y protección del niño, y finalmente en tranquilizar a los padres. Para esto es fundamental transmitir que no hay asociación entre sonambulismo y el desarrollo de una psicopatología, y que la mayoría de los casos se resuelven en la pubertad (6). 

RESUMEN

Las Parasomnias son los trastornos del sueño más comunes que se presentan en niños, y es de vital importancia conocerlos y diferenciarlos de un sueño fisiológico. Esto con el objetivo de   realizar un diagnóstico oportuno e indicar un tratamiento adecuado, el cual incluye una  adecuada higiene del sueño, una educación a los padres y el acompañamiento necesario para cada familia.

REFERENCIAS
1.- Davis, KF., Parker, KP., Montgomery, GL. (2004). Sleep in Infants and Young Children: Part one: Normal Sleep. Journal Pediatric Health Care. 18 (2), 65-71.
2.-Quevedo, A. Trastornos del Sueño más frecuentes en los niños. (2001). CCAP. 3-15.
3.-Sleep Hygiene Tips. (2012) Consultado el 23 diciembre 2013. Center for Disease Control and Prevention (CDC).   http://www.cdc.gov/sleep/about_sleep/sleep_hygiene.htm
4.- Cummings, C. Melatonin for the Management of sleep disorders in Children and  Adolescents. Canadian Pediatric Society.17 (6), 331-336.
5.- Rodríguez, T. (n.d.). Trastornos del Sueño y Deporte. Clínica MEDS; Medicina deportiva. Consultado el 23 de diciembre 2013. http://www.meds.cl/noticias-y-actualidad/detalle/trastornos-del-sueno-y-deporte
6.-Bhargava, S. (2011). Diagnosis and Management of Common Sleep Problems in Children, Pediatrics in Review. 32(3), 91-98.
7.- Farlex. Inc. (n.d.). The free Dictionary. Medical Dictionary. Consultado el 23 de diciembre 2013.
8.- http://medical-dictionary.thefreedictionary.com/DysomniaMoore M. (2012). Behavioral Sleep Problems in Children and Adolescents. Journal of Clinical Psychology in Medical Settings. 19 (1), 77-83.