Tratamiento Farmacológico del Acné en APS

Autor: Dr. Juan Cristóbal Morales M. Residente Medicina Familiar UC.
Editora: Dra. Solange Rivera M. Docente Medicina Familiar UC.

Introducción

El tratamiento farmacológico del acné complementa la educación y las recomendaciones generales que se deben entregar al paciente sobre esta patología.

Conocer la fisiopatología del acné, la evolución, y el impacto que éste puede tener en los pacientes es fundamental al momento de elegir un tratamiento1.

Elegir tratamientos de acuerdo a la severidad del acné.

Previo a elegir el tratamiento farmacológico, debemos clasificar el acné, según el tipo de lesiones predominantes. Se recomienda clasificar con elementos clínicos, simples y reproducibles1.

Clasificación de Acné:

Acné no inflamatorio: Se aprecia sólo comedones.

Acné inflamatorio: Además de comedones, presenta pápulas, pústulas, nódulos o quistes. A su vez éste puede ser de distinta severidad según el predominio de la lesión:

  • Leve:  Presenta comedones y escasa cantidad de pápulas y pústulas.
  • Moderado: Presenta comedones y muchas pápulas y pústulas. Puede haber también algún quiste.
  • Severo: Aparecen además nódulos y/o quistes.


Tratamiento farmacológico del acné

Existen múltiples estudios de efectividad de distintos fármacos para el acné. Es importante tener en cuenta que, en general, los estudios de efectividad de tratamiento en los distintos fármacos para el acné se han realizaco en muestras pequeñas y seleccionadas de pacientes (estudios realizados en nivel secundario de atención), los métodos de medición son experimentales y dificiles de  reproducir en la práctica diaria.

Tratamiento farmacológico segùn severidad  de acné:

1. Acné no inflamatorio.

La base del tratamiento son los comedolíticos de uso tópico2.

Alternativas de comedolíticos:

  • Peróxido de benzoìlo.
  • Retinoines tópicos: Son derivados de la Vitamina A. Previenen la formación de comedones. Normaliza la descamación del epitelio folicular. Ejemplos: Tretinoina, Adapaleno.

Todos los retinoides tópicos reducen efectivamente  el  número de comedones y      lesiones inflamatorias  en un rango de 40 a 70%3. El Adapaleno tiene menor probablilidad de irritación y  es mejor tolerado que tretinoína4.


2. Acné inflamatorio leve:

Se recomienda el uso tópico de comedolíticos (Peróxido de benzoilo, retinoides)  y/o Antibióticos tópicos (eritromicina, clindamicina)1.

El uso de Peróxido de Benzoílo junto con antibióticos tópicos, disminuiría la resistencia antibiótica de Propionibcterium acnes4.


3. Acné inflamatorio moderado:

Además de comedolítico tópico, se recomienda agregar antibiótico vía oral (Eritromicina, Doxiciclina, Minociclina o Tetraciclina)5.

No se ha objetivado mayor eficacia de un ATB sobre otro en la reducción de lesiones inflamatorias o no inflamtorias. Considerar efectos adversos y costos2,3.

4. Acné inflamatorio Severo:

Siempre debe recibir tratamiento sistémico. Se usa ISOTRETINOINA ORAL, la que disminuye la cantidad y la secreción de la glándula sebácea, normaliza la queratinización, inhibe el crecimiento del P. Acnes y tiene un efecto antiinflamatorio4.

Es importante tener precaución con los potencialesefectos secundarios (ej:xerosis, fotosensibilidad)  y teratogenicidad. Se debe realizar control seriado de pruebas hepáticas y perfil lipidico5.


Criterios de derivación de pacientes para tratamiento en nivel secundario

No existe concenso respecto a estos criterios, varían según disitintas guías clínicas. En general, se recomienda la derivación a dermatología de pacientes con cualquier forma de acné severo, respuesta inadecuada a tratamiento de acné en cualquier etapa, considerando los tiempos estimados de acción, intolerancia a tratamiento tópico u oral, que no se soluciona con cambio de medicamento1,4,5.

Referencias:

  1. Cook D., Krassas G., Huang T., "Acne:Best practice management”. Australian Family Physician Vol. 39, No. 9, Sept. 2010: 656-660.
  2. Purdy S, de Berker D.  Acne vulgaris.BMJ Clinical Evidence. Feb 2010
  3. Garner S. Acne vulgaris. In: Williams H. Bigby, M., Diepgen, T. et al. (Eds.) Evidence-based dermatology. London (2003): BMJ Publishing Group. Chapter 13. 87-114.
  4. P. Perez et al.Pediatr Integral 2004;VIII(3):235-242.
  5. Haider A et al. JAMA, August 11, 2004—Vol 292, No. 6: 726-735.