Otras intervenciones para prevenir el Alzheimer. Parte II

Introducción
Como vimos en un artículo reciente (http://www.medfamuc.cl/html/articulos/288.html)  la enfermedad de Alzheimer (EA) y otras demencias se han hecho cada vez más frecuentes. Su prevalencia a los 60 años puede ser estimada en 1%, pero sobre los 80 años sube a 20% o más. En Concepción, Chile, para los sujetos mayores de 65 años, la incidencia anual de deterioro cognitivo es 1,78% y de demencia 1,82% (1-2).

Prevención

Como mencionamos previamente los  tratamientos farmacológicos que existen hoy para  la enfermedad de Alzheimer  pueden mejorar los síntomas, pero no se han logrado prevenir su  aparición. Por lo tanto la prevención primaria sigue siendo vital, sin embargo los factores de riesgo de más peso, tales como la edad o la herencia, no son modificables.
En la primera parte resumimos una revisión de este tema publicado en  la edición de Junio de 2010 de la Revista Norteamericana Current Psychiatry:  “Disminuyendo el riesgo de Enfermedad de Alzheimer”, llegando  a las siguientes conclusiones:

1. La edad sigue siendo el principal factor de riesgo
2. En relación con el antecedente familiar, se observa que las personas que tienen un  familiar de primer grado con EA, tienen entre un 10% a un 20% más riesgo de padecerla, sin embargo aquí se conjugan factores genéticos y ambientales.
3. Factores de Riesgo Cardiovascular (FRCV): estudios recientes muestran que disminuyendo los FRCV se disminuye la probabilidad de padecerla.
4. Terapia de Reemplazo Hormonal: esta revisión no los recomienda, ya sea en solos o en combinación con progestágenos.
5. AINEs:  el uso de antiinflamatorios no esteroidales, ya sea selectivos o no selectivos no han demostrado utilidad en la prevención del Alzheimer y presentan efectos adversos importantes.
6. Diabetes Mellitus: los pacientes con DM tienen mayor riesgo de demencia vascular y de EA, pero no está claro que el tratar la DM disminuya la incidencia de EA.
7. Tabaco: existe evidencia contradictoria en relación con el tabaco y la EA, incluso un estudio mostró que la nicotina podría tener un rol protector en el desarrollo de la EA. Sin embargo todos los autores concluyen que sus los riesgos superan largamente a los beneficios (cáncer, EPOC, daño vascular, etc.).
8. Homocisteína: es un factor de riesgo para enfermedad vascular,  sin embargo la suplementación con  acido fólico demostrado  prevenir la demencia tipo Alzheimer.


Intervenciones para Prevenir el Alzheimer
Siguiendo con el análisis de la misma revisión mencionada previamente  revisaremos otras intervenciones tales como el uso de alcohol, la dieta mediterránea, el ejercitar la mente, el ejercicio físico, entre otras.

Vitaminas Antioxidantes: algunos estudios han mostrado que el consumo de altas dosis de  vitamina E (2000 UI/d) enlentece la progresión de la EA, pero la evidencia es conflictiva. Un metanálisis mostró que la ingesta de vitamina E (>400 UI/d) aumentaba la mortalidad general, por lo que hoy no se recomienda. La evidencia para Vitamina C tampoco ha demostrado tener efecto.

Alcohol:
la relación entre consumo de alcohol y el riesgo de demencia adquiere forma de curva en “U”;  el consumo moderado de alcohol disminuye hasta en un 50% el riesgo de demencia, en relación con la no ingesta, pero el consumo excesivo de alcohol produce demencia de múltiples causas. Sin embargo el consumo de alcohol, aunque sea moderado aumenta el riesgo de desarrollar EA en pacientes portadores del alelo APOE e4, por lo que esta revisión no recomienda el consumo de alcohol como prevención.

Actividad Mental y Social:
algunos estudios han mostrado una relación inversa entre nivel educativo y EA, pero parecería ser que las personas con alto nivel educativo tendrían mayores “reservas” cognitivas, por lo que la enfermedad demoraría más en manifestarse, pero no tendría un efecto protector real. En relación con la actividad social, un estudio con adultos mayores en Manhattan mostró que aquellos que realizaban actividades sociales y recreativas con frecuencia tenían un menor riesgo de todos los tipos de demencia. Esta revisión recomienda sugerir a los pacientes el realizar ejercicios mentales y mantener actividades sociales y recreativas, que si bien no han demostrado prevenir la EA, si han demostrado prevenir la depresión y mejoran la calidad de vida, los cuales son FR independientes para EA.

Ejercicio Físico:
pacientes que realizan ejercicio físico tienen menor riesgo de todo tipo de demencia.

Dieta Mediterránea:
pacientes con alta adherencia a la dieta mediterránea tienen una menor incidencia de desarrollar EA.


Resumen

Luego de esta revisión podemos de decir que no hay grandes descubrimientos en relación con la prevención de la EA, pero refuerza que lo más importante son los hábitos de vida saludable, los que a su vez, previenen la aparición de otras patologías que también aumentan el riesgo de Alzheimer.

 Referencias

1. Fornazzari L. Epidemiología de la enfermedad de Alzheimer. En: Alzheimer, L Fornazzari (ed), Ed Mediterráneo, Santiago, 1997         
2. Quiroga P, Albala C, Klaasen G, Martínez C, Pérez H. Incidencia de demencia y deterioro cognitivo en población urbana en Concepción, Chile. Rev Chil Neuro-Psiquiat 1999; 37 suppl: 24 (R)
3. A. Alzheimer. Z. Ges. Neurol. Psychiat. 4, 356 (1911)
4. Nazem Bassil and Samuel W. Fordyce. Disminuyendo el riesgo de Enfermedad de Alzheimer.  Current Psychiatry 9(4):22-36