Manejo Médico de la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico


Autor: Dr. Andrés Glasinovic Peña. Residente Medicina Familiar UC.
Editora: Dra. Luz Montero Ossandón. Docente Medicina Familiar UC.

Introducción

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es una enfermedad crónica frecuente y de gran impacto en los pacientes afectados, en  la cual, ante la ausencia de elementos sugerentes de complicación (baja de peso, disfagia, sangrado digestivo),  los médicos de familia y de atención primaria tienen un rol protagónico en su diagnóstico y manejo, constituyendo aproximadamente un 5% de las consultas en este setting (1). Alrededor de un 20% de las personas, presenta sintomatología de ERGE una o más veces a la semana (2),  en Chile se estima que un 29,9% presenta sintomatología de ERGE (3).  

Actualmente, existe un consenso en que la  ERGE se define como una condición que aparece cuando el reflujo del contenido del estómago produce síntomas problemáticos y/o complicaciones. Además, se recalca que en la práctica diaria, el paciente es quien debe determinar si sus síntomas por la ERGE son problemáticos o no (4).

Cuadro Clínico

El dolor y molestias causado por los síntomas cardinales de la ERGE: pirosis (sensación quemante en el área retroesternal) y regurgitación (percepción de  reflujo de contenido estomacal a la boca o hipofarinx), pueden afectar múltiples aspectos en la calidad de vida de los pacientes (4). Estudios en el setting de atención primaria, muestran que los pacientes con ERGE presentan menor puntaje en la escala de calidad de vida (HRLQ) que la población general, el cual es comparable a otras afecciones crónicas como el asma, insuficiencia cardíaca y cáncer. Dado el alto impacto de la ERGE en la calidad de vida, preguntar a los pacientes por el impacto de los síntomas por reflujo en su vida diaria, nos podría ayudar a un mejor diagnóstico y manejo de la ERGE. (5)
Estudios muestran que la pirosis limita de manera importante las actividades diarias y la productividad. Un  80% de los pacientes con ERGE, reportaron menor disfrute de las comidas, más de un 60% refiere que la pirosis le afecta el sueño y sobre un 40% la concentración en el trabajo. (5)

Manejo de la ERGE

En cuanto al manejo médico de los pacientes con ERGE, podemos dividirlas en estrategias farmacológicas y no farmacológicas. Con respecto a las primeras,  la evidencia nos dice  que los inhibidores de bomba de protones (IBP) en dosis estándar, son considerados actualmente como la mejor alternativa  para la curación de la esofagitis por reflujo (RR 0,22; IC del 95%: 0,15 a 0,31). Además,  los antagonistas de los receptores de histamina II (famotidina), también han demostrado efectividad, sin embargo, serían inferiores que los IBP (RR 0,74; IC del 95%: 0,66 a 0,84). Por otro lado, al evaluar los procinéticos, no hay estudios disponibles que comparen domperidona o metoclorpramida v/s placebo.  Sólo existen estudios que muestran que el uso de cisaprida (actualmente restringidos por arritmias cardiacas) no tiene una efectividad estadísticamente significativa (6).
En cuanto a los tratamientos  no farmacológicos, existe insuficiente evidencia de buena calidad metodológica sobre la efectividad de las medidas generales y dietéticas anti reflujo en outcomes clínicamente relevantes.  Entre las medidas anti reflujo más evaluadas, destacan la baja de peso y la elevación de la cabecera de la cama. Sin embargo, la calidad de estos estudios son insuficientes(7).  A pesar de la insuficiente evidencia científica, tanto en las guías clínicas como  en  la literatura mundial y opinión de expertos,  se recomiendan muchas de éstas medidas como de primera línea en el manejo de la ERGE debido a la aplicabilidad que podría tener en pacientes individuales.

Conclusiones


Una mayor comprensión de como la ERGE afecta la calidad de vida de nuestros pacientes, nos podría ayudar a optimizar nuestro diagnóstico y manejo de ésta enfermedad.  El tratamiento con IBP es la forma más efectiva para la curación de la esofagitis y el alivio de los síntomas. No hay evidencia de buena calidad sobre las medidas generales, dietéticas  y procinéticos, sin embargo, éstos  son usados con frecuencia en la práctica clínica. A pesar de no contar con evidencia de buena calidad, los consejos sobre estilos de vida y medidas dietéticas son recomendables, por esto,  las indicaciones deben ser individualizadas e ir orientadas a los gatillantes de cada pacientes.


Referencias


1. Dent J, El-Serag HB, Wallander MA, Johansson S. The epidemiology of reflux disease: a systematic review.
Gut 2005;545:710 –7.
2. McCormick A, Fleming DM, Charlton J. Morbidity statistics from general practice: fourth national study
1991–1992. 1995; available: www.statistics.gov.uk/downloads/theme_health/MB5No3.pdf. Accessed 28
Feb 2005.
3. Encuesta nacional de salud, Chile 2003. DEPARTAMENTO DE EPIDEMIOLOGIA, DIVISION RECTORIA Y REGULACION SANITARIA, MINISTERIO DE SALUD. Boletín de vigilancia en salud pública de Chile, 2004 VOL 8 N0 20 / ISSN 0717-392X
4. Vakil N, van Zanten SV, Kahrilas P, Dent J, Jones R; Global Consensus Group. The Montreal definition and classification of gastroesophageal reflux disease: a global evidencebased consensus. Am J Gastroenterol 2006;101:1900-20; quiz 1943.
5. Managing Gastroesophageal Reflux Disease in Primary Care: The Patient Perspective , Harley Liker, MD, MBA, Pali Hungin, MD, and Ingela Wiklund, MSc, PhD, JABFP September–October 2005 Vol. 18 No. 5
6. Mostafizur Khan, Jose Santana, Clare Donnellan, Cathryn Preston, Paul Moayyedi. Tratamientos médicos para el tratamiento a corto plazo de la esofagitis por reflujo (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2008 Número 2.
7. Are Lifestyle Measures Effective in Patients With Gastroesophageal Reflux Disease? An Evidence-Based Approach, Tonya Kaltenbach, MD; Seth Crockett, MD; Lauren B. Gerson, MD, MSc, Arch Intern Med. 2006;166:965-971