Listeria y Listeriosis: prevenir y sospechar


Autor: Dr. Benjamin Donoso R, Residente Medicina Familiar PUC
Editor: Dra. Solange Rivera M, Docente Medicina Familiar PUC


Desde las primeras semanas del año 2008 se observó un aumento en la incidencia de los casos de listeriosis en diferentes informes, acumulando al 16 de Diciembre de 2008, 138 aislamientos notificados del agente causante, Listeria monocytogenes, cifra 5 veces superior a los años previos y focalizado principalmente en la Región Metropolitana (78% de los casos) y más específicamente en el Servicio de Salud Metropolitano Oriente (SSMO)(1).

Listeria monocytogenes en una bacteria gram positiva que presenta características que la hacen particularmente resistente a temperaturas de congelación y calentamiento, sobreviviendo en condiciones amplias desde –18º hasta 45º C, pero puede ser fácilmente suprimida con desinfectantes básicos, pasteurización y medidas de higiene general. Su reservorio son los animales y el ambiente y produce infección en humanos principalmente desde la contaminación de alimentos con deposiciones animales (fallas en cadenas de manipulación, elaboración, empaque y almacenamiento de alimentos) y también por contacto madre-hijo en canal de parto o infección ascendente, penetrando desde el torrente sanguíneo las barreras intestinal, hematoencefálica y placentaria. Se puede aislar fácilmente con cultivos de sitios habitualmente estériles, no así en coprocultivos o alimentos (2,3,4,6).

Afecta de predominio personas con defectos de su inmunidad celular, incluyendo embarazadas, edades extremas (adultos mayores y neonatos), portadores de enfermedades crónicas que cursen con inmunodeficiencia (uso corticoides crónicos, SIDA, diabetes, insuficiencia renal crónica). Hay un número elevado de serotipos conocidos, de los cuáles solo una pequeña proporción produce infección. En pacientes inmunocompetentes o portadores sanos, la infección se manifiesta como un cuadro de gastroenteritis febril (nauseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, mialgias, fiebre), pero en individuos susceptibles puede determinar sepsis, compromiso del SNC y en las embarazadas compromiso del binomio madre-hijo con corioamnionitis, sepsis o meningitis neonatal y óbitos fetales, produciendo hasta un 30% de mortalidad fetal (2).

El microorganismo es sensible a penicilinas, aminoglicósidos, cotrimoxazol, macrólidos y vancomicina y resistente a quinolonas y cefalosporinas de tercera generación, siendo la amoxicilina o ampicilina en altas dosis el tratamiento de elección por una duración de al menos 14 días y que presenta efecto sinérgico con el uso de gentamicina. El tratamiento oportuno y adecuado es efectivo en lograr la mejoría y en prevenir las complicaciones materno-fetales (2,4).

El problema principal radica en que el cuadro inicial de una listeriosis invasiva puede asemejar inicialmente una enfermedad viral banal, desarrollando un cuadro conocido como pseudogripe o pseudotifoidea (2,3) y que puede confundirse con otros cuadros que uno ve frecuentemente en APS. Además, el antecedente de consumo de alimentos contaminados o sospechosos es inespecífico.

De esto último radica la importancia de los aspectos preventivos de esta enfermedad. Recomendando algunas medidas que contribuyen a evitar el riesgo de contagio con un énfasis especial en los grupos de riesgo:

• Cocer bien productos derivados vacunos- aves- peces
• Consumo rápido de alimentos perecibles y preparados “listos para comer”
• Lavado prolijo frutas y verduras (incluso las ensaladas empaquetadas), lavado de manos
• Limpieza regular del refrigerador y superficies de la cocina
• Evitar contaminación cruzada de alimentos crudos con cocidos al interior del refrigerador
• No consumir lácteos no pasteurizados
• Evitar quesos que no tengan rotulación clara de ser producidos con leche pasteurizada
• Grupos de riesgo evitar: hot-dogs, preparados deli (alimentos preparados listos para servir), quesos blandos, patés, pescados ahumados refrigerados
• Resumen: limpiar, separar, cocer, refrigerar rápido(1,5)


Conclusiones:
Este años han aumentado la incidencia de casos de listeriosis, especialmente en el SSMO.
Esta enfermedad afecta de predominio personas con defectos de su inmunidad celular, y la principal dificultad diagnóstica radica en que el cuadro inicial de una listeriosis invasiva puede asemejar inicialmente una enfermedad viral banal.
De esto último radica la importancia de los aspectos preventivos de esta enfermedad


BIBLIOGRAFÍA
1 Informe Brote Listeriosis Región Metropolitana. Departamento de Epidemiología. 16 de Diciembre 2008. Gobierno de Chile, Ministerio de Salud
2 Larraín D et al. Infecciones por Listeria monocytogenes en mujeres embarazadas: experiencia del Hospital Clínico de la Pontificia Universidad Católica de Chile
Rev Chil Infect 2008; 25(5)336-341
3 Cisternas A et al. Infección por Listeria monocytogenes y embarazo con buen resultado perinatal. Rev Chil Obstet Ginecol 2002; 67(3):237-241
4 Noriega LM et al. Listeria monocytogenes: Informe de un aumento de casos en mujeres embarazadas y revisión de la literatura. Rev Chil Infect 2008; 25(5):342-349
5 Rados, C. Preventing Listeria contamination in foods. FDA consumer magazine. January- February 2004 Issue. http://www.fda.gov/FDAC/features/2004/104_bac.html
6 Ramaswamy V, Cresence VM, Rejitha JS. Lekshmi MU, Dharsana KS, Prasad SP et al. Listeria: review of epidemiology and pathogenesis. J Microbiol Immunol Infect 2007; 40: 4-13.