PROTECCIÓN SOLAR: MÁS ALLÁ DE LOS FILTROS SOLARES Parte 2


Autores:
Autora: Dra. Javiera Corbalán Residente de Medicina Familiar PUC
Editora: Dra. Verónica Valdés Docente Departamento de Medicina Familiar PUC

PROTECCIÓN SOLAR
Gracias a las campañas de prevención que se llevan a cabo desde el 2000, la mayoría de los chilenos conocen los riesgos de la RUV. Sin embargo, esto no se refleja en los hábitos de protección. El 50% toma sol en los horarios de mayor riesgo, 46% no usa medidas de protección física y 25% usa filtro solar SPF menor a 15. Un 38% ha sufrido una quemadura solar en los últimos 2 años y estas conductas son aún más marcadas en los menores de 25 años.i

¿Cómo protegerse?

Antes de pensar en que filtro podemos usar es necesario tomar medidas generales de protección:

• No exponerse innecesariamente al sol
• Evitar el sol 2 a 3 horas peri cenit (hora a la que el sol está más alto)
   o El 60% de la RUV alcanza la tierra en este período
• Cubrirse con vestimentas protectoras, incluyendo sombrero con ala y lentes de sol    o Lo más importante para evaluar la protección de las telas es lo estrecho de la trama (tejido). El color, grosor y tipo de tela también influyen. Ideal es conocer el UPF (Ultraviolet Protecting Factor) de la ropa y el sombrero. Sobre 15-20 es bueno.ii
   o El ala del sombrero mayor de 6 cm reduce hasta 50% la irradiación ocular, también es necesario preocuparse de la tela.
   o Los lentes de sol deben explicitar la protección contra rayos UV A y B. Mientras más cubra el contorno ocular mejor. Los niños también debieran usarlos.
Filtros solares
Nunca deben usarse para prolongar la exposición solar. Son el último peldaño de la fotoprotección y es indispensable utilizarlos correctamente para que sean efectivos. Su promoción ha sido criticada por dar una sensación de falsa seguridad, lo que aumentaría las conductas de riesgo, sobre todo en jóvenes. iii

Existen muchas sustancias distintas que funcionan absorbiendo la luz (los filtros químicos u orgánicos) o reflejándola (los filtros físicos o inorgánicos). Protegen contra los rayos UVA, B o ambos. Los filtros químicos al absorberse tienen más riesgo de producir irritación o reacciones alérgicas por lo que no se recomiendan para pieles sensibles. Los filtros físicos dejan una capa blanquecina que nos se absorbe, por lo que no son muy aceptables cosméticamente. Hay que tener en cuenta que tienen una vida útil limitada y que la misma exposición al sol va disminuyendo sus cualidades protectoras.

¿Pantallas o bloqueadores?
En realidad, todos apuntan a lo mismo: sustancias que protegen de los efectos dañinos del sol. El problema está en que estos nombres dan la sensación de proveer 100% de efectividad en su protección. Por esto organismos internacionales preocupados de la prevención del cáncer de piel, incluida la OMS, proponen utilizar el término filtro solar para evitar equívocos y regular mejor la comercialización de estos productos. En general, se llamaba bloqueador solar a cualquier filtro solar (químico o físico) y se denominaba pantalla a aquellos filtros que eran exclusivamente físicos.

Qué significa SPF (Sun Protecting Factor)?
El SPF gradúa la reducción del eritema, comparando la dosis de radiación necesaria para producir eritema sin filtro y con filtro. Por lo tanto sólo refleja la protección contra los rayos UVB. Por ejemplo, si normalmente con 10 minutos de exposición solar se presenta eritema, con un filtro SPF 15 se demoraría 15 veces más, es decir 150 minutos. Al no indicar protección contra UVA, no sabemos cuanto estamos protegidos contra sus efectos.
En condiciones ideales el SPF 15 reduce el 95% de la R-UVB, por lo que aumentar el SPF no sería necesario. Como en general la aplicación no es la adecuada se recomienda utilizar SPF 30, pero no es necesario usar SPF mayores.

El filtro ideal
No es necesariamente el más caro. Debe cumplir las siguientes características:
• De amplio espectro, protegiendo explícitamente contra UVB y UVA.
   o Lo más estable son las combinaciones de filtros químicos (salicilatos/cinamatos + benzofenonas + avobenzona) y físicos (zinc/titanio)
• Resistente al agua
• Cosméticamente aceptable (para garantizar el uso), sin aditivos como perfumes o colorantes (para disminuir riesgo de irritación o alergia)
Uso ideal
Para optimizar la protección es necesario:
• Aplicarlos 30 minutos antes de la exposición solar
• Usar la cantidad suficiente (30 grs, aprox. 2 cucharadas soperas llenas para un adulto de 70 Kg)
   o Un frasco de filtro solar no debería durar todo el verano, siempre verificar fecha de vencimiento
• Esparcir uniformemente en todo el cuerpo
• Repetir cada 2 horas o más seguido si inmersión, transpiración o frote con toalla
¿Pueden usarse en niños pequeños?
La piel de los lactantes, sobre todo de los menores de 6 meses, es muy sensible y aún no ha desarrollado completamente la capacidad de protegerse de las noxas ambientales, ni de metabolizar los productos absorbidos iv. Por esta razón, no se recomienda exponerlos directamente al sol ni aplicar rutinariamente filtros solares.

Para protegerlos de la exposición casual, lo más importante son las medidas generales de fotoprotección y si es inevitable la exposición directa se recomienda el uso de filtro solar prefiriendo el producto con menos componentes, ojalá con filtros físicos. Esto incluso es válido para los menores de 6 meses ya que el riesgo de irritación o reacciones alérgicas es menor al del daño por RUV.

RESUMEN
Lo fundamental del daño producido por la radiación ultravioleta es que es prevenible. Conociendo los mecanismos de acción y las medidas de protección, podemos hacer del sol un amigo y fomentar las actividades al aire libre sin riesgos. Si adoptamos las medidas de protección todo el año, crearemos un hábito saludable en nuestros niños y lograremos una protección efectiva de toda la familia.

Bibliografía
i Conocimientos y hábitos de exposición solar de la población chilena. Rev Méd Chile 2005; 133: 662-666
ii Sun protective clothing. DermNet NZ. 2007.
iii Photoprotection. Review. The Lancet. 2007
iv What is the approriate use of sunscreen for infants and children? J Fam Pract 55(5) 2006.