PROTECCIÓN SOLAR: MÁS ALLÁ DE LOS FILTROS SOLARES: Parte 1.


Autores:
Autora: Dra. Javiera Corbalán P. Residente de Medicina Familiar PUC
Editora: Dra. Verónica Valdés Docente Departamento de Medicina Familiar PUC

INTRODUCCIÓN
Desde 1970 en adelante han cambiado drásticamente los hábitos de exposición solar. Nuevos estándares de belleza, asociados al erróneo concepto de "look" saludable, han promovido el bronceado con fines estéticos. capa de ozono ha ido adelgazándose paulatinamente. El año 2000 el agujero en la capa incluso alcanzó las zonas pobladas del sur de Chile, provocando quemaduras solares graves con sólo 7 minutos de exposición i.

A la par con estos fenómenos se ha observado un marcado aumento de los cánceres de piel en el mundo. De hecho es actualmente el cáncer más frecuente. En Chile ha aumentado su incidencia un 80% en los últimos 20 años. Un tercio de los australianos lo desarrollará en algún momento y en Estados Unidos cada hora muere alguien a causa de melanomaii.

Los niños no están exentos de riesgo. Pese a ser un problema infrecuente en la infancia, el cáncer de piel se ha duplicado su riesgo iii en esta población.iv. Se estima que presentar más de 5 quemaduras ampollares durante la infancia aumenta en 2.2 veces la probabilidad de desarrollar melanoma en la vida.

Una investigación de la OMS demostró que hasta un 90% de los cánceres de piel se asocian a la radiación ultravioletav . Por lo tanto pueden prevenirse.
En este artículo revisaremos algunos conceptos básicos relacionados a la radiación solar, sus efectos sobre la salud y como podemos proteger a nuestros niños efectivamente.


LA RADIACIÓN ULTRAVIOLETA
De toda la energía que irradia el sol, los rayos UV son sólo una pequeña parte del espectro electromagnético. Dependiendo de su longitud de onda éstos se clasifican en UV A, B o C, lo que implica, entre otras cosas, una mayor (los UVA) o menor (UVC) llegada a la superficie terrestre, según si atraviesan o no la capa de ozono. Otros factores que afectan su llegada a la tierra son la posición solar, la altitud, la latitud y la nubosidad o contaminación.

Ya en la tierra distintos elementos modulan el efecto de los rayos UV en la piel. Artificialmente las vestimentas, las estructuras sólidas y los filtros solares interfieren en diversos grados con la radiación solar. Naturalmente los factores atmosféricos y ambientales y las superficies reflectantes pueden atenuar o aumentar los efectos nocivos de la luz solar. Si la contaminación y la nubosidad pueden disminuir el efecto nocivo en la piel, el reflejo de los rayos UV en la nieve puede aumentar la exposición en un 80%.

¿Cómo se mide la radiación UV que llega a la tierra?
Existen diversas maneras de medirlo. Lo más usado actualmente es el índice UV desarrollado por la OMS para homogenizar criterios y potenciar la prevención a nivel internacional.
El índice UV expresa la máxima radiación que llegará a la tierra en un lugar y tiempo determinado vi. De 0 a 15 expresa menor o mayor riesgo respectivamente y también refleja el tiempo que una piel sensible requiere para quemarse bajo esa radiación. Esto no significa que exponerse menos tiempo sea completamente seguro, ya que el daño también se produce por exposición acumulativa. Sobre 3 indica la necesidad de protección solar. En Santiago, el índice UV puede obtenerse de la página de la Dirección Meteorológica de Chile www.meteochile.cl. No hay que olvidar que la radiación solar es un peligro potencial todo el año, dependiendo del lugar geográfico y de las condiciones climáticas.

¿Qué es el fototipo de piel?
En la piel misma los cromóforos (moléculas que absorben luz) son los responsables de absorber la energía solar y minimizar sus efectos nocivos. Si la dosis es excesiva aumenta el estrés oxidativo y se produce fotocarcinogénesis, inmunosupresión y fotoenvejecimiento. Los principales cromóforos son la melanina, el DNA y el 1,7-dehidrocolesterol (que induce la producción de Vit D).

La protección que otorga la melanina (pigmento de la epidermis) depende del fototipo y del grosor de la piel. Fitzpatrick clasificó los tipos de piel según su historia de quemaduras y su capacidad para broncearse. Según esta clasificación se ha observado que más del 80% de los melanomas ocurren en las pieles sensibles y más blancas (fototipo I y II). Sin embargo, pieles más oscuras tienen igual riesgo de daño ocular, fotoenvejecimiento y alteraciones inmunológicas.




¿Qué daños produce la RUV?

Efectos de RUV-B
Son los más estudiados principalmente porque existe una medida para estimar su efecto en la piel. Sólo afectan la epidermis. La exposición aguda produce eritema, quemaduras solares, fotooxidación de melanina, mayor producción de melanina, engrosamiento epidérmico y dérmico y síntesis de Vit D. La exposición crónica produce fotoenvejecimiento, inmunosupresión y fotocarcinogénesis.

Efectos de RUV-A
Tienen una longitud de onda más larga por lo que penetran más profundo en la piel afectando también la dermis. En agudo producen fotooxidación y mayor producción de melanina, la exposición crónica produce fotoenvejecimiento y daño del ADN por foto-oxidación de los queratinocitos basales.

La radiación UV no solo daña la piel. En el ojo se producen frecuentes efectos reversibles (fotoqueratitis y fotoconjuntivitis), pero sobre todo efectos permanentes como degeneración macular y daño retinial. El estudio de carga global de enfermedad realizado por la OMS vii concluyó que hasta un 20% de las cataratas y un 70% de los pterygium se deben a la radiación solar.

A nivel inmunológico podría disminuir la eficacia de vacunas y aumentar el riesgo de infecciones, mediante la reducción de las células de Langerhans.

En la piel se producen efectos agudos (quemaduras solares, fototoxicidad y fotoalergia y reactivación de herpes labial) y crónicos. Hasta el 90% de los cánceres no melanoma (debido a fotoexposición periódica) viii y melanomas (asociado a la exposición aguda)ix y el 100% del envejecimiento cutáneo caracterizado por degeneración del colágeno y pigmentación anómala se deben a la RUV.

Es fundamental incorporar la noción de que el bronceado "saludable" (por fotooxidación y mayor producción de melanina), en realidad, ya implica que la piel está siendo dañada y reacciona para protegerse.

Producción de Vitamina D
Es indispensable para prevenir el raquitismo, la osteomalacia y la osteoporosis. Para activarla basta la exposición casual a la RUV. El uso habitual de filtros solares no tiene efectos significativos en su producción x.

Resumen
Lo fundamental del daño producido por la radiación ultravioleta es que es prevenible. Conociendo los mecanismos de acción y los moduladores de su efecto podemos planificar como protegernos y así evitar las consecuencias nocivas para la salud.

Bibliografía
i Protecting children from ultraviolet radiation. WHO Fact sheet #261. 2001.
ii Findings of the USCPSTF on reducing exposure to UV light.
iv Melanoma Maligno en Niños. Revisión de la Literatura. Rev. Chilena Dermatol. 2005; 21(4):297-300
v Global disease burden from solar ultraviolet radiation. WHO. Fact sheet #305, 2006
vi Global solar UV index: A practical guide. WHO 2002
vii Global disease burden from solar ultraviolet radiation. WHO. Fact sheet #305, 2006
viii The Skin Cancer Foundation website www.skincancer.org
ix Malignant melanoma (non metastasic). Clinical Evidence 2007.
x FDA monograph. Federal register: rules and regulations. Fed Reg 64 (1999)