Bullying en Chile II: consecuencias y estrategias de prevención


Autores:
Autor: Mª Pilar Pérez Carmona. Residente de Medicina Familiar PUC
Editor: Dra. Javiera Martínez G. Docente Medicina Familiar UC



INTRODUCCIÓN

El bullying se caracteriza por ser un tipo de violencia en escolares ejercido por los mismos pares. Es de alta prevalencia en Chile y hasta un 85% de los escolares refiere haberlo sufrido. Existen algunos factores que se pueden asociar tanto a víctimas como agresores y sus consecuencias tienen relación fundamentalmente con la salud mental de los afectados.


¿Qué factores pueden asociarse a víctimas y agresores?
Se ha visto que con respeto al sexo, las conductas agresivas se dan principalmente en los varones, los cuales prefieren métodos directos de agresión, al contrario de las mujeres que utilizan métodos indirectos. (1)
Los escolares involucrados están en el periodo de adolescencia temprana, ya que se ha visto que los adolescentes mayores participan menos en este tipo de conductas.
La influencia del grupo de pares, el juntarse todos los días con sus compañeros y el quedarse dando vueltas después de la salida del colegio se asocian más a conductas agresivas, que el irse directo a su casa. Otro factor estudiado fue la relación con los profesores, aquellos alumnos que describen que tienen una relación excelente o buena con sus profesores participan menos en conductas agresivas. (1)

En la encuesta CONACE mencionada en el artículo anterior, también se pudo observar que los jóvenes con conductas agresivas presentaban mayor consumo de alcohol, marihuana, cocaína y pasta base. (2)
El tipo de colegio, ya sea este municipalizado, subvencionado o pagado, no influye en las conductas de violencia de sus estudiantes. En los 3 tipos las frecuencias de agresión y victimización fueron similares, por lo cual el ir a un colegio particular no constituiría un factor protector. (2)
Aquellos estudiantes provenientes de familias con padres separados o divorciados, presentarían un mayor riesgo con respecto a los estudiantes con familias con ambos padres juntos (OR 1,5, IC 95% 1,2-1.9). (3)
El consumo de televisión durante más de 2 horas al día (independientemente de que se realice entre semana o fines de semana) también se asocia significativamente con cualquier forma de acoso escolar (verbal o físico). (4)
Un estudio canadiense observó que las mujeres con obesidad presentaban mayor frecuencia de victimización (2 a 3 veces al mes), con respecto a sus pares con peso normal (OR 2,85, IC 95% 1,52-5,32). Esta diferencia no fue observada en el sexo masculino. Además las adolescentes mujeres con sobrepeso y obesidad eran víctimas preferentemente de acoso verbal (OR 2,66, IC 95% 1,34-5,27) y de aislamiento social (OR 2,56, IC 95%1,16-5,6). Este último tipo de victimización también fue observado en los varones obesos (OR 2,16, IC 95% 1,07-4,39). (5)


¿Cuáles son las consecuencias para los jóvenes protagonistas de este tipo de conductas?
En Dinamarca, un estudio de cohorte prospectiva de 6 meses, estudió a 1118 jóvenes entre 9 y 11 años. Los autores encontraron que al final del estudio, la incidencia de síntomas psicosomáticos (síntomas depresivos, ansiosos, dolor abdominal, problemas de sueño, sentirse tenso o cansado, mojar la cama o disminución del apetito), fue estadísticamente significativa en los jóvenes catalogados como víctimas de bullying al inicio del estudio. Por otro lado, aquellos jóvenes con síntomas ansiosos o depresivos al inicio del estudio presentaron mayor victimización al término de este, diferencia que también fue estadísticamente significativa, lo cual podría deberse a la mayor vulnerabilidad que podrían presentar estos jóvenes. (6)
En un estudio transversal realizado en Amsterdam el año 2001, en jóvenes de 9 a 13 años pertenecientes a escuelas primarias, se observó una mayor prevalencia de ideación suicida en mujeres víctimas de bullying, ya sea de tipo indirecto o directo (OR 3.62, IC 95% 2,08-6,28; OR 2,62, IC 95% 1,41-4,88, respectivamente), y los hombres víctimas de bullying indirecto (OR 5,58, IC 95% 2,89-10,6). (7)
Los agresores de ambos sexos presentan también mayor ideación suicida (hombres OR 2,34 IC 95% 1,27-4,29, mujeres OR 2,66 IC 95% 1,43-4,95). Además este mismo grupo presentan mayores conductas delictivas que sus pares, ya sean agresores directos o indirectos, situación que es estadísticamente significativa. (7)


Prevención:
Debido al impacto y los alcances que está teniendo el bullying en nuestros jóvenes es necesario tomar medidas de prevención, ya que se ha visto que la conducta agresiva en la niñez es considerada como un factor de riesgo para la violencia y conducta criminal en la adultez, además de las repercusiones principalmente en la esfera de salud mental que este fenómeno presenta.
Olweus (1) plantea 3 fases para enfrentar este problema.

1. La primera fase es la concientización de la población con respecto al fenómeno.
2. La segunda fase es el diagnóstico de la magnitud del fenómeno en un recinto escolar
3. La última fase es el trabajo en la sala de clases y finalmente en el individuo particular.
Con respeto a este tema, una revisión Cochrane en el año 2007 (8), evaluó el efecto de los programas de prevención de violencia en las escuelas con niños que son identificados como agresivos o riesgo de empezar a ser agresivos. Los estudios incluidos presentaban diferentes estrategias de prevención. Como resultados se obtuvo que la conducta agresiva fue significativamente reducida en grupos intervenidos versus no intervenidos, efecto inmediato en 34 estudios (SMD -0,41; IC 95% -0,56 a -0,26). Este efecto se mantuvo en 7 estudios que tuvieron un seguimiento de 12 meses (SMD -0,40 IC 95% -0,73 a -0,06).


¿Qué se está haciendo en Chile?
En nuestro país el MINEDUC (9) ha realizado diversos y múltiples esfuerzos para abordar este tema. Ejemplo de ello son la creación de la comisión de formación ciudadana, la política de convivencia escolar, materiales de apoyo para la convivencia escolar (reglamento de convivencia y resolución de conflictos), la constitución de consejos escolares, y proyectos pilotos entre otros.
A partir de los estudios realizados por Paz Ciudadana y UNICEF, la Oficina de Atención Ciudadana, 600 MINEDUC, del Ministerio de Educación ha comenzado a sensibilizar sobre este tema con la entrega de material informativo (10). Se recomiendan 6 acciones básicas, las cuales deberían ponerse en práctica en los diferentes establecimientos educacionales de nuestro país.
Estas acciones son:
1. Romper la ley del silencio
2. Normas claras y consistentes
3. Presencia y compromiso de los adultos
4. Mayor supervisión en los recreos
5. Desarrollar habilidades para resolver pacíficamente los conflictos
6. Enfrentar los prejuicios y la intolerancia.

Resumen:
El bullying es un tipo de violencia entre escolares, donde participan no sólo los agresores y sus víctimas, sino que también los testigos que presencian estos hechos. Existen factores asociados como el consumo de drogas, alcohol, la obesidad, la sensación de vulnerabilidad, etc. A pesar de que faltan más estudios dirigidos a este tema en nuestro país, se ha visto que los jóvenes chilenos también están involucrados en actos de este tipo, los cuales pueden traer consecuencias especialmente en el área de salud mental, tanto para las víctimas como para sus agresores. Es importante sensibilizar a la población con este tema e implementar estrategias de prevención en los colegios. Nuestro rol como personal de salud está en pesquisar este tipo de conducta en la consulta, preguntándoles a nuestros pacientes, apoyarlos tanto a él o ella como a sus padres; y diagnosticar y tratar cuando la situación lo amerite.


REFERENCIAS
(1) Fundación Paz Ciudadana e Instituto de Sociología Pontificia Universidad Católica. Primer Simposio Nacional de Investigación sobre Violencia y Delincuencia, 2004.
(2) www.conacedrogas.cl
(3) Bond L., Carlin J., Thomas L. et al. "Does bullying cause emotional problems? A prospective study of young teenagers" BMJ 2001; 323: 480-484.
(4) Kuntsche E, Pickett W, Overpeck M, Craig W, Boyce W, de Matos MG. Television viewing and forms of bullying among adolescents from eight countries. J Adolesc Health. 2006; 39: 908-15
(5) Ian Janssen, Wendy M. Craig, William F. Boyce and William Pickett. "Associations between overweight and obesity with bullying behaviors in school-aged children" Pediatrics 2004; 113; 1187-1194
(6) Fekkles M., Pijpers F., Fredriks M. et al. Do Bullied Children Get Ill, or Do Ill Children Get Bullied? A prospective cohort study on the relationship between Bullying and Health-Related Symptoms. Pediatrics 2006; 117: 1568-1574
(7) Van de Wal M., Cees M., Hirasing R. Psychosocial Health Among Young Victims and Offenders of Direct and Indirect Bullying. Pediatrics 2003; 111: 1312-1317.
(8) Mytton J, DiGuiseppi C, Gough D, et al. School-based secondary prevention programmes for preventing violence. Cochrane Database of Systematic Reviews 2006, Issue 3. Art. No.: CD004606. DOI: 10.1002/14651858.CD004606.pub2.
(9) www.mineduc.cl
(10) Ministerio de Educación, "Campaña No al Bullying", Revista Educación, Edición 324, 2006. Pág. 47-49.