Mi hija camina con las rodillas juntas, ¿Qué hago?


Autora: Dra Javiera Martínez, Médico Familiar Mención Niño
Editora: Dra. Verónica Valdés, Docente Departamento de Medicina Familiar PUC



Introducción

El genu valgo está definido como una alteración de los ejes de las extremidades inferiores en el plano coronal, particularmente aquella en la que el extremo distal se aleja de la línea media. Esta condición es fisiológica y no determina patología a futuro siempre que se cumplan las siguientes características: Edad adecuada, simétrico, asintomático y sin dismetría

Salenius y Vankka (1975)1 Determinó mediante clínica y teleradiografía la progresión de los ángulos de las extremidades inferiores en 1279 niños. Los resultados mostraron que antes del año de vida existe una marcada posición en varo de las piernas que comienza a cambiar a valgo a partir de los 18 meses.
La posición de las piernas en valgo puede ser extrema a los 4 años y llegar a ser de unos 5 a 6 grados a los 7 años. (Figura 1)
La razón para esto podría ser que al aprender a caminar los niños tienden a aumentar su base de sustentación para no caer. Esto puede traducirse en mayor presión para el ángulo externo de las rodillas produciendo un sobre crecimiento del platillo tibial medial.



En Chile, un estudio no publicado de Baar y cols 2 evaluaron 610 niños sanos entre 0-15 años logrando establecer un patrón de progresión bastante similar al de Salenius y Vankka. Además describieron que el ángulo femoro-tibial (ángulo de separación de las piernas) es mayor en mujeres y en niños obesos, lo mismo que la distancia entre ambos maleolos mediales. La distancia intramaleolar promedio fue de 5 cms. (+/- 3 cms.). Se observó además que los niños con sobrepeso tenían una distancia intermaleolar mayor que aquellos niños con normopeso. Esto podría deberse a mayor depósito adiposo en cara medial rodilla y/o a sobrecarga compartimiento lateral de rodilla durante período de genu valgo fisiológico.


Diagnóstico

En la anamnesis debiéramos preguntar por síntomas como dolor, inestabilidad en la marcha, antecedentes familiares, perinatales y de fractura buscando displasias óseas, posibilidad de raquitismo y traumatismos.

Al examinar es necesario evaluar estatura y peso en relación a su edad, extremidades simétricas, lo mismo que los segmentos corporales. Es necesario también, evaluar deambulación, distancia intermaleolar y ángulos de movilidad normales. La edad de mayor incidencia del genu valgo, es alrededor de los 4 años, en que la distancia promedio intermaleolar es de 5 cms +/- 3 cms por lo que si bien no existe consenso en una distancia específica, pareciera razonable derivar si ésta excede estos parámetros. No es necesario tomar exámenes.


En resumen

El genu valgo condición fisiológica que tiene una progresión según edad característica. Al evaluar, es muy importante realizar una buena anamnesis y examen físico completo conociendo cuales son los rango de movilidad articular normales.
En general no determinará patología a futuro ya que no se ha asociado con artrosis, dificultades para caminar, dolor, ni a dificultad en la práctica de deportes 3, sin embargo es necesario derivar en caso que no se cumplan características clínicas.
El sobrepeso en niños podría determinar mayor genu valgo por lo que parte fundamental del manejo consistiría en propiciar hábitos de vida saludable y el control de éste.


Bibliografía

1. Salenius P, Vankka E. The development of the tibiofemoral angle in children. J Bone Joint Surg Am 1975;57:259
2. Alejandro Baar Z. Angélica Ibáñez L. Alvaro Núñez C. Peter Cobb C. EU. Natalia Gana A. Evolución de variaciones angulares coronales de las extremidades inferiores. Pontificia Universidad Católica. 2004.
3. Hubbard DD, Staheli LT, Chew DE, et al. Medial femoral torsion and osteoarthritis. J Pediatr Orthop 1988;8:540.