DISCAPACIDADES MENORES EN PREMATUROS



Autora:
Dra. Pamela Rojas G., Médico Familiar PUC



INTRODUCCIÓN

La sobrevida de niños con edades gestacionales menores es una tendencia creciente. Esto significa, obviamente, un mayor riesgo de secuelas neurológicas.
Gracias a los avances en neonatología la mayoría de los prematuros no están afectados por secuelas severas, sin embargo, diversos reportes dan cuenta de ciertas discapacidades menores que aun los comprometen (1).
Actualmente y gracias a la mayor sobrevida que alcanzan los prematuros extremos se ha observado un incremento en la detección de discapacidades menores en la edad escolar. Éstas se refieren a aquellas que no comprometen en forma severa el desarrollo psicomotor del niño.
Algunas de estas discapacidades pueden ser predictores de la manera en la cual estos niños funcionarán en la sociedad y por lo tanto es necesario aprender a reconocerlas y tratarlas (2). El presente artículo revisará las principales discapacidades asociadas a la prematurez extrema (>28 semanas) y las recomendaciones en torno a éstas.


DISCAPACIDADES MENORES

Diversos estudios muestran déficit cognitivos, dificultades escolares y problemas de comportamiento en niños pretérmino extremos (< 28 semanas) (3).
En la edad escolar, los prematuros extremos nacidos con peso < 750 gr, presentan resultados inferiores a aquellos obtenidos por niños con pesos mayores en pruebas de desarrollo cognitivo, psicomotor, atención y logros académicos. Ésta diferencia es estadísticamente significativa y se mantiene, aun al comparar sólo prematuros neurológicamente sanos y con coeficientes intelectuales normales (2).

1. Coeficiente intelectual (CI): A la edad escolar, los niños que fueron prematuros extremos presentan un CI más bajo que el de los niños nacidos de término. Los estudios muestran CI promedio de 90 ± 15 en prematuros versus 106 ± 15 en niños de término. Esta diferencia es estadísticamente significativa (p < 0,001) y corresponde aproximadamente a una desviación estándar (4). Pese a las diferencias encontradas, ambos grupos se encuentran dentro de rangos normales.
Estudios paralelos muestran que los niños de pretérmino se desempeñan peor en los test matemáticos aplicados en la edad escolar que sus pares de mayor peso de nacimiento. La diferencia se mantiene incluso después de ajustar según su nivel cognitivo (5).

2. Comportamiento escolar: Los prematuros muestran mayor riesgo de presentar un comportamiento escolar disruptivo y de desarrollar un síndrome de déficit atencional que sus pares de término. Los estudios dan cifras de un 38% de dificultades de comportamiento en prematuros versus un 10% en niños de término (4).
Con respecto al déficit atencional, los estudios concuerdan en riesgos 2,64 veces mayores en niños prematuros que en sus pares nacidos a término (RR 2,64; 95% IC, 1,85-3,78) (1).
Los estudios muestran que las dificultades descritas podrían persistir aun en la adolescencia (6).

3. Funcionamiento ejecutivo: Se refiere al conjunto de procesos responsables de las intenciones y comportamientos dirigidos (7).
Dado que incluye elementos como la anticipación, selección de objetivos finales, planificación, organización, inicio de actividades, auto-regulación, flexibilidad mental, memoria y retroalimentación, su alteración compromete diversas áreas del desarrollo, sin configurar un trastorno único (8).
Hasta la fecha, distintos estudios demuestran disfunciones ejecutivas significativamente mayores en escolares prematuros, que en los nacidos de término (8).


RESUMEN Y RECOMENDACIONES

Pese a que los avances médicos han logrado disminuir las secuelas neurológicas más graves de los prematuros, existen discapacidades menores que aun persisten en ellos.
Existe consenso en que algunos prematuros muestran dificultades a la hora de rendir en sus actividades académicas. Sus puntajes de CI, pese a que están dentro de límites normales, se encuentran más bajos en promedio que sus pares de término. Por otro lado, presentan mayor riesgo de desarrollar disfunciones ejecutivas, con todas las consecuencias que esto puede significar, comportamientos sociales disruptivos y un riesgo significativamente mayor de presentar déficit atencional.

La identificación precoz de dificultades en los niños, en conjunto con medidas de orientación escolar acordes, facilita el aprendizaje y mejora la conducta de estos niños.
La recomendación actual es realizar evaluaciones periódicas de los prematuros, a los 2 y 4 años, para detectar estas alteraciones. Si se diagnostica alguna dificultad, referir a la brevedad a un profesional especializado (9).


REFERENCIAS

1. Bhutta A, Cleves M, Casey P et al. Cognitive and behavioral outcomes of school-aged children who were born preterm, a meta-analysis. JAMA, Aug. 2002, vol. 288, no. 6, p 728-737

2. Hack M, Taylor G, Klein N, et al. School-age outcomes in Children with Birth weights under 750 g. NEJM, sept 1994, vol. 331, no. 12, p.753-759

3. Anderson P, Doyle L. Neurobehavioral outcomes of school-age children born extremely low birth weight or very preterm in the 1990s. JAMA, June 25, 2003, Vol. 289, no 24

4. Stjernqvist K, Svenningsen N. Ten-year follow-up of children born before 29 gestational weeks: health, cognitive development, behaviour and school achievement. Acta Paediatr 1999 may; 58 (2): 81-90

5. Taylor HG, Hack M, Klein N, Schatschneider C. Achievement in children with birth weights less than 750 grams with normal cognitive abilities: evidence for specific learning disabilities. J Pediatr Psychol. 1995 Dec; 20(6):703-19

6. Schothorst P, van Engeland H. Long-term behavioral sequelae of prematurity. J Am Acad Adolesc Psychiatry. 1996 Feb;35(2):175-83

7. Gioia G, Ishquit P Guy S. Assessment of executive functions in children with neurological impairment. En Anderson P, Doyle L, Victorian Infant Collaborative Study group. Executive functioning in school-aged who were born very preterm or with extremely low birth weight in the 1990s. Pediatrics vol 114 N°1 July 2004

8. Anderson P, Doyle L, Victorian Infant Collaborative Study group. Executive functioning in school-aged who were born very preterm or with extremely low birth weight in the 1990s. Pediatrics vol 114 N°1 July 2004

9. PrevInfad. Recomendaciones PrevInfad (Prematuros de menos de 1.500 gramos al nacer)
http://www.aepap.org/previnfad/prev-recom.htm